El S&P 500 ha superado el miércoles la barrera de los 7.000 puntos y el jueves ha cerrado en 7.041. Es la primera vez en la historia que el índice cierra por encima de este umbral psicológicamente importante. El Nasdaq ha encadenado su 12.ª jornada de ganancias consecutiva, la racha ganadora más larga desde 2009.
Las cifras detrás del repunte
La velocidad de esta recuperación es notable. Hace apenas tres semanas, el S&P 500 estaba un 9% por debajo de su máximo de enero, presionado por la escalada entre EE.UU. e Irán. Desde entonces, el índice ha subido un 10,7% en 11 sesiones de negociación, la quinta recuperación más rápida tras una corrección profunda en la historia del índice.
El Dow Jones subió hasta los 48.578. El Russell 2000 alcanzó su primer máximo histórico desde enero. Y el sector tecnológico celebró su racha de ganancias más larga desde diciembre.
Qué impulsa el repunte
Tres factores están empujando el mercado al alza simultáneamente.
En primer lugar, la esperanza de un acuerdo con Irán. EE.UU. e Irán mantienen conversaciones indirectas sobre la prolongación del alto el fuego de dos semanas que expira el 22 de abril. Trump confirmó el jueves un alto el fuego entre Israel y el Líbano, un paso importante hacia una solución de paz más amplia. La Casa Blanca declaró que sigue «muy comprometida con las negociaciones».
En segundo lugar, los resultados empresariales. La temporada de resultados trimestrales ha comenzado con cifras sólidas: JPMorgan, Goldman Sachs, Citigroup y ahora TSMC han superado todas las expectativas. La tasa de crecimiento de beneficios esperada del S&P 500 se sitúa en el 13,9% para el primer trimestre, con la tecnología a la cabeza con un 46%.
En tercer lugar, la euforia por la IA. Oracle ha subido esta semana un 27%, su mejor semana desde 1999. Todo el sector de semiconductores está en auge. Nvidia ha alcanzado por fin un nuevo máximo anual. Los «Magnificent Seven» están de vuelta en la cima.
Los inversores minoristas vuelven
Una señal importante: según datos de JPMorgan, los inversores minoristas, que se habían perdido todo el repunte hasta ahora, están repentinamente activos de nuevo. La actividad compradora pasó del percentil 10 al percentil 55 en pocos días. Las compras de acciones individuales se dispararon hasta el percentil 71.
Es una señal clásica de FOMO. Cuando los inversores particulares compran solo después de que el mercado ya haya subido un 10%, suele indicar una fase tardía del repunte. No significa que el mercado vaya a caer inmediatamente, pero muestra que «la parte fácil» de la recuperación ha terminado.
Riesgos en el horizonte
El mayor peligro es que el mercado ya haya descontado un acuerdo con Irán. Si las negociaciones fracasan el 22 de abril y no se prorroga el alto el fuego, se avecina una corrección brusca. El precio del petróleo podría volver a superar rápidamente los 100 $ y reavivar las preocupaciones sobre la inflación.
Además: seis de los once sectores del S&P aún no han alcanzado un nuevo máximo histórico. El repunte está impulsado principalmente por tecnológicas de megacapitalización; todavía falta amplitud de mercado. Mientras no participen más sectores, los cimientos siguen siendo frágiles.
Conclusión
Un S&P 500 por encima de 7.000 es un hito histórico. Pero tras un 10,7% en 11 días, conviene actuar con prudencia. Los inversores a largo plazo deben permanecer invertidos, pero abrir nuevas posiciones con cautela. El 22 de abril —fecha de expiración del alto el fuego con Irán— se convierte en la próxima fecha clave. Observa el href=»https://butterflymarketinsider.com/es/indice-miedo-codicia/»>Fear & Greed Index para señales diarias del sentimiento del mercado.
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