
Bear Stearns
De $172 por acción a $2 — el punto de inflexión de la crisis financiera global.
Cronología de la quiebra
Lo que realmente ocurrió
Bear Stearns tenía 85 años y formaba parte de los cinco mayores bancos de inversión de EE.UU. Había sobrevivido al crash de 1929, al de Long-Term Capital en 1998 y a la quiebra puntocom de 2000. En la década de 2000 Bear Stearns se convirtió en el actor dominante del subprime. El área de trading hipotecario generaba hacia 2006 casi la mitad de los beneficios del grupo.
En julio de 2007 dos hedge funds internos (High-Grade Structured Credit Strategies) colapsaron con 1.600 millones de dólares en pérdidas — las primeras pérdidas serias de la crisis subprime que se avecinaba. Bear Stearns tuvo que indemnizar a los inversores de los fondos. Siguieron más amortizaciones hipotecarias. En enero de 2008 dimitió el CEO Jimmy Cayne. El leverage del banco se situaba en 33:1.
En marzo de 2008 los prestamistas repo empezaron a retirar su financiación overnight. Bear Stearns operaba intensamente con dinero del mercado repo — créditos a corto plazo contra garantía en bonos. En 4 días el banco perdió su liquidez. El 14 de marzo la Fed intervino con un crédito de emergencia a través de JP Morgan. El 16 de marzo — un domingo — JP Morgan compró Bear Stearns a 2 dólares por acción (frente a los 172 dólares de enero de 2007). Esa valoración fue elevada después, por presión de los accionistas, a 10 dólares. La Fed asumió 30.000 millones en garantías sobre los activos más problemáticos de Bear.
Las señales de alerta que todos ignoraron
La implosión de los hedge funds en julio de 2007 fue una señal clara. Cuando las estrategias internas de un banco de inversión fracasan, la matriz con estrategias similares queda expuesta. Bear Stearns tenía un perfil de riesgo que dependía fundamentalmente del acceso continuo al mercado repo. Más del 70 % del balance se refinanciaba overnight — un mix de financiación extremadamente frágil.
El CEO Jimmy Cayne fue dado por ausente, en un torneo de bridge, durante los días clave del crash de los hedge funds de julio de 2007. Esta anécdota — documentada después por el WSJ — se convirtió en símbolo de una cultura directiva que no captaba la gravedad de la crisis. El mercado sí lo veía: los CDS de Bear Stearns (coste de aseguramiento contra el default del banco) se habían multiplicado por diez desde julio de 2007.
Lo que los inversores pueden aprender hoy
Primera: los mercados repo son fuentes de financiación frágiles. Un banco que vive en un 70 % de créditos overnight está a sólo un día de la insolvencia — mientras haya confianza. Cuando la confianza se rompe, la solidez de balance ya no ayuda. Segunda: la concentración en un área de negocio es un multiplicador de riesgo. El foco hipotecario de Bear la convirtió en la banca más expuesta durante el subprime. Tercera: quien fue dejado colgar (Bear) da pistas sobre quién cae después (Lehman). Bear era el canario en la mina — quien mantenía acciones de Lehman en marzo de 2008 ignoraba la señal.
Fuentes
- Wikipedia: Bear Stearns
- House of Cards — William D. Cohan (libro)
- Federal Reserve — Bear Stearns Discount Window
- Archivo Bear Stearns del New York Times
- Investigación de la FCIC sobre Bear Stearns
