INTERÉS EN CORTO

Acciones más cortocircuitadas

Acciones con el mayor interés en corto — posibles candidatas a squeeze y apuestas bajistas.

Acciones: 1676  · a fecha de Jul 12, 2026

# Nombre Corto % Días (DTC) 1M 1A

¿Qué muestra esta herramienta?

El ranking de arriba recoge varios cientos de acciones cotizadas en EE. UU., ordenadas por su short interest, es decir, el porcentaje del capital flotante (free float) vendido en corto. Para cada acción, la tabla muestra el porcentaje en corto, el indicador days-to-cover (DTC) y la evolución a un mes y a un año. Al hacer clic en una fila se abre la página de detalle de esa acción en BMInsider, y el buscador filtra por nombre o ticker.

¿De dónde salen los datos?

BMInsider obtiene los datos brutos de Yahoo Finance, y un script automático actualiza el ranking una vez al día tras el cierre de la bolsa estadounidense. Un matiz importante: las posiciones cortas subyacentes se publican solo unas dos veces al mes. Por eso los precios y las columnas de rentabilidad están al día, mientras que el porcentaje en corto suele cambiar en ciclos de unas dos semanas.

Cómo interpretar las cifras

Un short interest por debajo del 5 % del free float es normal en una acción estadounidense. A partir del 10 % se considera elevado; por encima del 20 %, un número inusualmente alto de inversores profesionales apuesta por caídas: el mercado desconfía del modelo de negocio, de la valoración o del balance. El days-to-cover indica cuántas sesiones harían falta, al volumen medio diario, para que todos los bajistas recompraran sus posiciones. Un DTC alto significa que, si los cortos se ven obligados a salir a la vez, su propia presión compradora dispara el precio: la mecánica básica de un short squeeze.

Lo más revelador es la combinación: un short interest alto junto con un DTC elevado y una capitalización pequeña hace la acción propensa a movimientos violentos en ambas direcciones. Un porcentaje en corto alto con una rentabilidad mensual muy positiva puede indicar que el squeeze ya está en marcha.

Dos ejemplos de uso

Ejemplo 1 — vigilar posibles squeezes: filtras las acciones con más del 25 % en corto y más de cinco días de cobertura y las añades a una lista de seguimiento. Si una sube de golpe con mucho volumen, compruebas si hay noticias o resultados detrás, como en el caso más famoso, GameStop en enero de 2021, cuando un short interest superior al 100 % del float alimentó una subida histórica.

Ejemplo 2 — contraste antes de comprar: antes de comprar una acción que parece barata, la buscas aquí. Si aparece en lo alto del ranking, muchos profesionales están posicionados en su contra. No es una prohibición, pero sí un motivo para investigar los argumentos bajistas: deuda, márgenes en retroceso o posibles ampliaciones de capital.

Aviso de riesgo

Las acciones muy shorteadas son extremadamente volátiles, y especular con squeezes puede acabar en pérdidas severas, porque tras el squeeze suele llegar el desplome. Los datos de cortos se publican con retraso y solo reflejan de forma aproximada el posicionamiento actual. Toda la información tiene fines divulgativos y no constituye asesoramiento de inversión.

Cómo funciona técnicamente una venta en corto

Quien vende en corto no posee las acciones que vende. Las toma prestadas —normalmente a través de su bróker, de las carteras de fondos y otros inversores de largo plazo—, las vende en bolsa y espera recomprarlas más adelante a un precio inferior. La diferencia es su beneficio. El préstamo no es gratis: se paga una comisión de préstamo de valores, expresada como tasa anualizada. En los grandes valores líquidos suele estar muy por debajo del 1 %, pero en los títulos más shorteados puede alcanzar cifras de dos o incluso tres dígitos al año. Además, el vendedor en corto debe depositar garantías (margen) y compensar al prestamista por cada dividendo que pague la empresa mientras dure el préstamo.

El perfil de riesgo es asimétrico: una posición larga puede perder como máximo el 100 %, mientras que una posición corta tiene pérdidas potencialmente ilimitadas, porque el precio de una acción no tiene techo. Y el prestamista puede reclamar los títulos en cualquier momento: si no aparece otro prestamista, el bróker cierra la posición a la fuerza, al precio que sea.

Anatomía de un short squeeze

Un squeeze casi siempre arranca con un catalizador: resultados sorprendentemente buenos, un rumor de opa o compras coordinadas. La subida del precio dispara los margin calls y obliga a los primeros bajistas a recomprar, lo que empuja el precio aún más arriba y mete en apuros al siguiente grupo. El mercado de opciones puede amplificar la espiral: cuando los especuladores compran calls en masa, los creadores de mercado se cubren comprando la propia acción, un bucle de retroalimentación conocido como gamma squeeze. En paralelo, las comisiones de préstamo se disparan y los prestamistas reclaman sus títulos. Lo esencial es entender que todas esas compras son forzadas, no responden a los fundamentales. Cuando el último bajista ha cerrado su posición, la demanda se evapora de golpe; por eso, tras el pico de un squeeze, el gráfico muestra tan a menudo un desplome casi vertical.

¿Indicador contrarian o señal de alarma?

Décadas de investigación académica apuntan en una dirección clara: las acciones muy shorteadas se comportan de media peor que el mercado. Los vendedores en corto están entre los participantes mejor informados —acertaron pronto en escándalos contables como Enron o Wirecard—, y ponerse corto es tan caro que pocos lo hacen a la ligera. El ranking de arriba es, por tanto, sobre todo un radar de riesgos, no una lista de la compra. La operativa contrarian de cazar squeezes puede funcionar, pero solo en condiciones muy concretas —free float pequeño, days-to-cover alto, un catalizador tangible— y es trading de corto plazo, no inversión. Si decides apostar contra los cortos, deberías poder explicar por qué su tesis bajista es errónea: balance sólido, flujo de caja libre real y ninguna ampliación de capital a la vista.

Lo que los datos no recogen

El short interest oficial se basa en posiciones liquidadas y se publica solo dos veces al mes, con más de una semana de retraso: cuando aparece, el posicionamiento puede haber cambiado sustancialmente. Tampoco captura apuestas económicamente equivalentes construidas con opciones put o total return swaps. Y a la inversa: no todo corto refleja una opinión bajista, porque creadores de mercado y arbitrajistas shortean acciones para cubrir posiciones en ETFs o bonos convertibles, lo que infla el porcentaje sin que nadie espere caídas. Europa sigue otro camino: las posiciones cortas netas a partir del 0,5 % del capital deben hacerse públicas fondo a fondo en los registros de los supervisores —en España, la CNMV—, mientras que el dato estadounidense sigue siendo un agregado anónimo.

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