Beta
La beta cuantifica cuánto se mueve una acción respecto al mercado en general (normalmente el S&P 500). Una beta de 1,0 significa que la acción se mueve al unísono con el mercado. Una beta de 1,5 indica que es un 50% más volátil que el mercado: si el mercado sube un 10%, esta acción suele subir un 15% (y viceversa). Una beta de 0,5 implica solo la mitad de volatilidad.
La beta es central en el Modelo de Valoración de Activos (CAPM) para estimar la rentabilidad exigida y forma parte del cálculo del WACC. Acciones con beta alta (>1,3) son típicamente tecnológicas o de crecimiento; acciones con beta baja (<0,8) suelen ser utilities, consumo defensivo y atención sanitaria.
Limitaciones: la beta es histórica y no garantiza el comportamiento futuro. Mide solo el riesgo de mercado, no el riesgo específico de la empresa. Y se ve distorsionada por períodos extremos —la beta de cualquier acción cambió drásticamente durante el COVID 2020.
Valor Inversor purista: Charlie Munger y Warren Buffett rechazan la beta como medida de riesgo. Para ellos el riesgo verdadero es la pérdida permanente de capital, no la volatilidad.
